Crear un entorno de trabajo seguro

Aunque la esterilización puede realizarse mediante distintas técnicas, los esterilizadores más utilizados son los autoclaves, que eliminan los microorganismos utilizando vapor a presión para someter a las bacterias o virus a tensión térmica. Para asegurarse de poder realizar repetidamente una esterilización eficaz, es necesario incorporar controles automáticos del ciclo que aumentan la temperatura del vapor y la mantienen durante un tiempo especificado. Esto significa que se destruyen hasta los organismos más resistentes al calor.

Con el aumento de los requisitos para cumplir las diversas normás de seguridad y calidad del laboratorio, los autoclaves modernos han avanzado mucho desde la época en la que se usaban grandes “ollas a presión”. Esto ha producido una gama con distintas alternativas de autoclaves, diseñados especialmente para responder a las exigentes necesidades de las distintas aplicaciones en el entorno del laboratorio. Su elección dependerá del uso principal que vaya a darse al autoclave.

 

 

 

 

 

Classic Media – autoclave portátil diseñado especialmente para medios

Advance B – autoclave de sobremesa con ciclos ‘B’ (vacío) y ‘N’ (no vacío)

Advance N  – autoclave de sobremesa solo con ciclo ‘N’